Por qué el agua del grifo podría estar matando tus plantas

El agua del grifo que bebes todos los días puede no ser ideal para tus plantas. Muchas aguas municipales contienen cloro, fluoruro, y minerales disueltos que se acumulan en el suelo con el tiempo, causando toxicidad o desequilibrios nutricionales. Las plantas sensibles como las orquídeas y las plantas de sombra tropical son particularmente afectadas por estos componentes químicos. Si notas puntas marronáceas en las hojas o un crecimiento lento, el agua del grifo podría ser la culpable.

Existen varias soluciones simples: deja el agua del grifo reposar durante 24 horas para que evapore el cloro, recoge agua de lluvia para riego cuando sea posible, o invierte en un filtro de agua dedicado a tus plantas. Otra opción es usar agua destilada en pequeñas cantidades para diluir el efecto mineral del agua del grifo. Con solo cambiar la fuente de agua que usas, verás mejoras notables en la salud de tus plantas en pocas semanas.